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Marilyn, el ícono que nunca dijo 'adiós'


1 de junio de 2011 15:40
Hace 85 años, el 1 de junio de 1926, la ciudad californiana de Los Angeles vio nacer a Norma Jeane Mortenson (o Norma Jeane Baker, como fue bautizada), una niña más del montón. Treinta y seis calendarios después, su tierra y el mundo la despidieron como Marilyn Monroe, una bomba sexy que conquistó el universo de la moda y del cine y, claro está, varios corazones.
Sobre ella mucho se escribió y habló con el paso del tiempo. Desde los romances comprobados hasta aquellos que nunca lo fueron, desde sus problemas familiares hasta las depresiones constantes que acabaron con su vida. Sin embargo, nunca habrá una verdad absoluta sobre este ícono de curvas pronunciadas que en su adolescencia sufrió varios abusos, luego de ser abandonada por su madre (Gladys Pearl Baker) en hogares sustitutos.
Luego de años de padecimientos que sin duda marcaron su personalidad - esa avasalladora - Norma cumplió los "dulces 16" en 1942 y la vida le mostró dos caminos, pero una sola opción: ir a un orfanato o casarse para evitarlo. La segunda fue la más aceptable para esta jovencita, que contrajo matrimonio con James Doherty, un policía de quien se separó poco después.
Rubia y escultural, una combinación no sólo llamativa, sino también explosiva, realizó varias audiciones como modelo y actriz hasta que fue descubierta por Ben Lyon, ejecutivo de la Twentieth Century Foxquien la bautizó como Marilyn Monroe y le abrió las puertas de la fama.
Tras participar de dos películas no muy aclamadas por los críticos, Fox, que la había contratado como extra, no le renovó los contratos. Columbia Pictures la recibió en sus manos para interpretar a la bailarina Peggy en el musical "Ladies of the Chorus". Otro fracaso y la vuelta a Twentieth Century Fox, compañía con la que firmó por seis añosde trabajo en 1949.
"Tempestad de Pasiones", "Choque durante la noche" o "Desengaño" (Clash by Night), de 1952, fue el film con el que su carrera comenzó a levantar. De allí en más, tuvo varios protagónicos y hasta apareció en la portada del número inaugural de la revista Playboy.
Éxitos y fracasos también se dieron a nivel personal. Se casó y se separó del jugador de béisbol Joe DiMaggio y contrajo matrimonio en 1956 con el dramaturgo Arthur Miller, con quien partió hacia Londres y filmó "El príncipe y la corista" (The Prince and the Showgirl), el primero de Marilyn Monroe Productions.
Ese momento, sumado a su turbulenta etapa juvenil, fue clave en el fatal desenlace. En el rodaje, Marilyn sufrió un aborto espontáneo, algo que le volvió a suceder en la producción de "Una Eva y dos Adanes" (Some Like it Hot). Así, la salud y el estado emocional de la blonda curvilínea se deterioraron enormemente, por lo que comenzó a beber y tomar medicamentos.
Una internación en agosto de 1960 quizás fue el anuncio de lo que vendría. Los medios de comunicación hablaban de que estaba cerca de la muerte. En enero del año siguiente, se divorció de Miller e ingresó a una clínica psiquiátrica, para regresar a la actuación en 1962, año del recordado canto de la bellísima actriz al entonces presidente John F. Kennedy. "Happy Birthday Mr. President", entonó la rubia.
Finalmente, el 5 de agosto de 1962, la noticia que conmovió al mundo: Marilyn murió. La primera autopsia reveló que falleció por una sobredosis de barbitúricos, por lo que la Policía calificó el hecho como un "posible suicidio", aunque muchas otras teorías hubo al respecto.
Esta fue la vida de Norma Jeane Baker, una actriz que quizás se cansó de interpretar el papel más largo de su vida, el de Marilyn, y dejó atónitos a todos con su partida. Un "adiós" que según su ex esposo Joe DiMaggio sólo fue un "hasta la vista"... porque los íconos nunca mueren.
  • Nota: este 1° de junio, TCM recuerda a la estrella femenina más fulgurante del firmamento de Hollywood con cuatro películas inolvidables.

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